Las propiedades terapéuticas del arbusto patagónico Berberis, se encuentran, principalmente, en su raíz. Según la Dra. María Cristina Furrianca Llaneza, destaca el potencial de la berberina, un alcaloide presente en la planta, para combatir enfermedades relacionadas con el envejecimiento. Sus atributos permitirían reducir el daño neuronal y mejorar la memoria, aunque se enfatiza la necesidad de más estudios y la precaución con las dosis debido a posibles efectos hepáticos.
Entre las investigaciones presentadas en la reciente “Jornada Académica Envejecimiento 360°: Innovación, conocimiento y cuidado para una sociedad que envejece”, organizada por la Carrera de Kinesiología y la revista Austral Journal of BioHealth (AJBH) de la Universidad de Magallanes (UMAG), hubo una que puso el foco en las investigaciones que buscan desentrañar las propiedades de una de las especies vegetales más conocidas de la Patagonia austral: el calafate.
La Dra. María Cristina Furrianca Llaneza, editora en jefe de la revista y decana de la Facultad de Ciencias de la Salud de la UMAG, presentó avances significativos sobre el potencial terapéutico de este arbusto emblemático de la Patagonia, perteneciente al género Berberis. Su objetivo fue ofrecer una nueva perspectiva sobre esta especie “símbolo para nuestra región”, tradicionalmente consumida por su fruto, pues el equipo de investigación se ha centrado en su parte menos explorada: la raíz.
El envejecimiento y la salud metabólica
El proceso de envejecimiento, explicó la Dra. Furrianca, implica la confluencia de varios puntos críticos que “desarrollan enfermedades o patologías complicadas a largo plazo, como por ejemplo la diabetes mellitus tipo 2, enfermedades cardiovasculares o también tenemos la posibilidad de desarrollar enfermedades degenerativas como el Alzheimer”, afirmó. Sorprendentemente, todos estos factores de riesgo están interconectados a través de la salud metabólica. En otras palabras, una buena salud metabólica en edades medianas se asocia con una disminución del riesgo de patologías graves en edades avanzadas.

El enfoque central de las investigaciones de su equipo es “ser capaz de regular la homeostasis metabólica y además tratar de disminuir el estrés oxidativo”. Para ello, han recurrido a los extractos de la raíz del género Berberis, específicamente Berberis microphylla, un tesoro cuantioso de metabolitos secundarios que se distingue por su color amarillento intenso. Estos compuestos químicos, desarrollados por la planta para su defensa, han sido reconocidos desde tiempos ancestrales. “Desde un principio, los pueblos originarios han utilizado la raíz del calafate para tratar, principalmente, problemas astringentes, febriles, analgésicos, antibacterianos y antivirales”, afirmó la investigadora.
Las investigaciones han identificado que la raíz del calafate contiene principalmente alcaloides, siendo la berberina el compuesto activo clave. Además, se han encontrado otros componentes químicos con propiedades medicinales como flavonoides, glicósidos, saponinas, terpenos y fenoles. Estos elementos “combaten el daño celular y las enfermedades degenerativas”, desempeñan un “rol importante en la protección de la salud cardiovascular y, generalmente, reducen los niveles de colesterol”.
Diabetes tipo 3 y proteína AMPK
Uno de los hallazgos más intrigantes es la conexión entre la resistencia a la insulina, la disfunción mitocondrial y el estrés oxidativo, factores de riesgo comunes tanto para la diabetes mellitus tipo 2 como para la enfermedad de Alzheimer. Esta repetición de fenómenos ha llevado a los investigadores a considerar un “nuevo tipo de diabetes, que es la diabetes mellitus tipo 3”.
El equipo de la académica estudió si el extracto de Berberis podía estimular el consumo de glucosa. Utilizando un modelo celular (GEPG2), observaron que “a medida que se aumentaba la dosis del extracto, también aumentaba la captación de glucosa por parte de las células”. Para comprender el mecanismo celular, se centraron en la proteína quinasa activada por AMP (AMPK), descrita como “el regulador maestro de nuestro sistema metabólico” y “la llave maestra porque regula varios procesos metabólicos de la glucosa, de los líquidos y también de las mitocondrias”. Los experimentos de laboratorio mostraron que, a medida que el extracto de Berberis estimulaba el consumo de glucosa, también aumentaba la fosforilación de AMPK.
Otro factor de riesgo abordado es la dislipidemia, una enfermedad metabólica que implica niveles anormales de colesterol total, colesterol LDL y triglicéridos. Aunque las estatinas son medicamentos de primera línea, su uso a largo plazo puede generar daño hepático y pérdida de memoria. La revisión bibliográfica global, especialmente en estudios realizados en Asia (China e India), ha demostrado que los extractos de raíz de Berberis son capaces de disminuir significativamente los niveles de triglicéridos y colesterol LDL, y aumentar los niveles de HDL en modelos in vitro e in vivo.

La salud mitocondrial es crucial en el envejecimiento, ya que su disfunción genera una sobreproducción de especies reactivas del oxígeno y disminuye la capacidad de producir energía. Todas estas alteraciones llevan a una “pérdida principalmente de nuestra capacidad antioxidante”. Una vez más, el género Berberis ha demostrado ser capaz de “controlar el tercer elemento metabólico, que es la salud de la mitocondria”. La proteína AMPK es esencial para mantener los niveles de energía y plasticidad metabólica, regulando la función mitocondrial, el estrés oxidativo y procesos como la mitofagia y autofagia, siendo “clave para la prevención del daño celular y la neurodegeneración”.
Berberina y Alzheimer
Un proyecto crucial en curso, liderado por el Dr. Juan Carlos Bórquez, un reciente integrante del equipo, se enfoca en los efectos de la berberina sobre la enfermedad de Alzheimer. Utilizando modelos in vitro (células neuronales) y in vivo (ratones con Alzheimer), el equipo ha expuesto las neuronas a distintas concentraciones de berberina y ha observado que “en las células que tienen lesión o que están asociadas con enfermedad de Alzheimer, el daño neuronal disminuye”.
Mediante pruebas como los laberintos de DARNES, se ha evaluado la memoria de los ratones después de la ingestión de extracto de berberina (incluso en forma de gomitas prototipo), arrojando “muy buenos resultados” preliminares. La Dra. Furrianca aseveró que, aunque es un “estudio preliminar” que requiere más replicaciones, hay un “buen pronóstico para el extracto de berberina”. Estos resultados han impulsado la visión de generar un producto alimentario a base de calafate, como gomitas, dirigido a personas mayores para facilitar su consumo.
Sin embargo, emitió una importante advertencia. “No es que vayan después a hacerse agüita de raíz de calafate. Hay que siempre tener el control de saber que los productos químicos son químicos, independientes si son sintetizados de una farmacéutica o vienen de una planta”. Recalcó que la berberina, si se usa en grandes dosis, “puede generar daño hepático”.

