En ICHA 2025, las investigadoras Vivian Montecino y Doris Oliva presentaron un libro que recorre siglos de ciencia del mar en Chile, visibiliza el aporte de las mujeres, reúne testimonios inéditos y enlaza biografía, historia política y conocimiento oceanográfico.

 

En la reciente International Conference on Harmful Algae (ICHA 2025), realizada en Punta Arenas y organizada por el Instituto de Fomento Pesquero (IFOP) y la Universidad de Magallanes (UMAG), las científicas chilenas Vivian Montecino (Universidad de Chile) y Doris Oliva (Universidad de Valparaíso) compartieron con la comunidad internacional su libro “Dos mujeres en un océano de historias y un mar de cambios”, una obra de más de seiscientas páginas que reconstruye una trayectoria colectiva de cinco siglos de investigación marina en el país. El lanzamiento se realizó en la sesión “HAB’s Social Dimensions”, un espacio que permitió situar el conocimiento científico dentro de sus dimensiones históricas, culturales y humanas.

Montecino explicó que la decisión de traer el libro a este encuentro surgió de un cruce natural entre ciencia y trayectoria. “Yo trabajo en fitoplancton de toda la vida y uno de los temas del libro que nosotros rescatamos… es el niño, el fenómeno del niño y la marea roja”. Su interés, dijo, era poner el libro en diálogo con la comunidad científica local. “Trajimos el libro para presentarlo a la comunidad internacional, y también a la gente en Magallanes… y la gente común y corriente también que se interese en lo que son las mujeres trabajando en ciencia”.

El índice confirma la amplitud del proyecto. El libro recorre desde los comienzos de la oceanografía, investigaciones contemporáneas, programas nacionales y regionales, hasta temas como mujer y mar, convivir con el océano, grandes preguntas científicas, y una serie de anexos con entrevistas, testimonios y documentos históricos. Montecino detalló tres ejes que guiaron el trabajo: reconocer a las pioneras invisibilizadas; poner en valor a maestros y maestras; y recuperar la historia institucional desde la primera estación de biología marina en Sudamérica (Montemar, 1946) hasta el desarrollo del posgrado chileno. “La primera mujer que se graduó en Chile fue en 1954… Era un mundo bastante masculinizado”, consignó.

Oliva destacó que la escritura buscó llegar a públicos diversos: “Va dirigido a los jóvenes, pero también a la gente común y corriente… que entiendan que el cambio global es un tema urgente”. Aunque el lenguaje intenta ser accesible, la base científica es sólida: “Tiene 60 páginas de referencias… si alguien quiere saber más, va y mira una de las muchas referencias que tiene el libro”. Ese equilibrio aparece en capítulos que, según el índice, abordan desde las interacciones tróficas y la acuicultura, viajes y congresos, planes de financiamiento, hasta reflexiones sobre los cambios que ha experimentado el conocimiento oceanográfico.

Haciendo historia

Las autoras señalaron que este es el primer libro escrito en castellano que abarca la historia de la ciencia del mar desde una mirada amplia, no sólo oceanográfica. “Como somos ambas biólogas, tenemos muchas historias que contar… Por eso es tan gordo”, dijo Oliva. La obra concluye con un capítulo dedicado a “soñar el futuro”, donde expresan sus deseos para la ciencia chilena: más fondos, interdisciplinariedad, presencia plena de mujeres en la investigación y en los liderazgos, junto con una difusión clara hacia la ciudadanía. “Si no somos capaces de transmitir lo que los científicos hacemos, también es un fracaso”, afirmó.

Panorama general de los cambios climáticos y sus efectos en el océano. Käse, L., Geuer, J.K. (2018). Phytoplankton Responses to Marine Climate Change – An Introduction. In: Jungblut, S., Liebich, V., Bode, M. (eds) YOUMARES 8 – Oceans Across Boundaries: Learning from each other. Springer, Cham. https://doi.org/10.1007/978-3-319-93284-2_5

Un aporte relevante es la articulación entre conocimiento científico y políticas públicas. “Ambas llegamos a ámbitos políticos, a cómo ese conocimiento científico al final uno lo aplica en medidas de administración”, explicó Oliva, recordando su rol en la Subsecretaría de Pesca. Montecino sumó la dimensión histórica: los flujos de formación hacia Alemania, California o Woods Hole, la posterior creación de posgrados chilenos, y las transformaciones institucionales ancladas en leyes, financiamientos y organizaciones del sector.

El libro también incorpora la historia social y política del país. En el índice aparece un capítulo sobre el golpe militar, que examina sus efectos sobre universidades y grupos de investigación. “Yo creo que el golpe militar retardó 20 años el desarrollo de la ciencia del mar en Chile”, dijo Montecino. La obra incluye además testimonios de 17 mujeres y de investigadores que vivieron en el exilio, como parte de un esfuerzo por contar la ciencia desde la experiencia humana.

Las autoras insistieron en la urgencia de comprender el rol del océano en la crisis climática. “El océano es parte de la solución para mitigar el cambio global… no se puede dejar de estudiar eso”, afirmó Montecino. También revisaron la relación cultural chilena con el mar. “Los chilenos vivimos de espalda al mar. Tenemos que estar mirando lo que está pasando en el mar”, dijo Oliva, quien mencionó el concepto de “maritorio” de Juan Carlos Castilla, incluido en el libro.

Un rasgo distintivo es su composición estética y personal. Montecino contó que volver a escribir en castellano fue un acto significativo. “Fue un esfuerzo… tomé clases de literatura”. Oliva añadió: “El libro es una joya… lleno de poesía, epígrafes y fotos de nuestras vidas”. Montecino fue categórica: “No sé si eso lo podría haber hecho un hombre. Yo creo que no”.

El libro es vendido por la Editorial Universitaria.

En conjunto, Dos mujeres en un océano de historias y un mar de cambios es una cartografía extensa de la ciencia del mar en Chile; documentos, trayectorias, experiencias, políticas, memorias y preguntas científicas que se entrelazan en un relato que busca, como dijeron sus autoras, no sólo informar, sino también dejar una huella para las generaciones futuras.

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