Un estudio publicado por la revista Austral Journal of Biohealth de la UMAG, documenta un caso inusual de vaginitis por Streptococcus del Grupo A (SGA) en una mujer de 71 años, que reapareció meses después del tratamiento.
Esta bacteria, común en niñas y rara en adultas, puede causar síndrome de shock tóxico y cardiopatía reumática si no se detecta a tiempo. La baja de estrógenos postmenopáusica y el uso de tamoxifeno fueron factores clave en esta infección, que partió como un síntoma genital y reveló un riesgo sistémico mayor.

Estudios y organismos internacionales han denunciado brechas de género en la investigación. La mayoría entrega estadísticas que evidencian la menor presencia de mujeres en carreras científicas, en espacios de poder académico, en nóminas de proyectos ganadores de fondos concursables, en revistas indexadas y en oportunidades de recibir reconocimientos o premios.
Entre estos pocos artículos, algunos abordan las desigualdades entre las y los pacientes, donde hay consenso respecto de que las mujeres viven más, pero en peores condiciones de salud; que mientras más pobres y racializadas, procrean más y viven menos, y que sus enfermedades más que detectarse, se descartan. En dicho contexto, la investigación de infecciones genitales femeninas, y sobre todo de las postmenopáusicas, es aún menor. Así lo consigna un artículo que acaba de publicar la revista de la Universidad de Magallanes (UMAG), Austral Journal of Biohealth, donde uno de los estudios citados afirma que “a menudo, se les diagnostica erróneamente” por falta de información.
El trabajo fue realizado por el Doctor en Ciencias, Gerente del Laboratorio BioNanoLab de la Universidad de Talca, Marcelo Guerrero Almonacid, y el tecnólogo médico del Laboratorio Magallanes de Punta Arenas, Sebastián Leiva Loyola. Se titula “Vaginitis por Streptococcus grupo A en una mujer adulta: Reporte de un caso”, y fue posible gracias al consentimiento de una paciente de 71 años, que facilitó sus antecedentes para la generación de conocimiento científico.
Vaginitis por SGA

El reporte clínico de este inusual caso, documenta cómo el Streptococcus pyogenes —también conocido como Streptococcus del Grupo A (SGA)— puede actuar como patógeno oportunista en condiciones específicas. La paciente tiene antecedentes de tiroiditis de Hashimoto, hipertensión y cáncer de mama en remisión. Para enfrentar esta última patología, inició un tratamiento hormonal con Tamoxifeno, tras lo cual identificó aumento de flujo vaginal y molestias dérmicas en la zona genital, lo cual coincidió con un fuerte dolor de garganta al tragar.
Para aclarar la situación, se sometió a un procedimiento ginecológico denominado especuloscopía (que utiliza un instrumento con el cual se toman muestras del cuello uterino y las paredes vaginales). En la muestra obtenida, se observó un flujo con presencia moderada de bacterias y leucocitos, y crecimiento de una colonia identificada como SGA.
Tras la evaluación médica, comenzó un tratamiento de siete días con clindamicina oral (300 mg cada 12 horas), que resolvió los síntomas. No obstante, cinco meses más tarde, la paciente regresó con la misma sintomatología. El cultivo vaginal volvió a confirmar la presencia de SGA, con un patrón de sensibilidad idéntico al observado en la primera infección.

La vaginitis por SGA es común entre preadolescentes, y muy poco frecuente en mujeres adultas. Suele estar asociada a un desequilibrio bacteriano en la microbiota vaginal —especialmente, por sobrecrecimiento de especies como Gardnerella vaginalis o Mycoplasma hominis. La mayor incidencia en niñas prepúberes estaría relacionada con los bajos niveles de estrógenos característicos de esa etapa, lo que también se observa en mujeres postmenopáusicas.
Riesgos asociados y necesidad de vigilancia
En este caso, los investigadores sugieren tres factores que podrían haber propiciado la reinfección:
- Baja producción de estrógenos en etapa postmenopáusica: asociada a la disminución de lactobacilos y aumento del pH vaginal, lo cual crea un ambiente propicio para bacterias patógenas.
- Uso de tamoxifeno: medicamento que suprime aún más los niveles de estrógenos.
- Posible faringitis no diagnosticada: la paciente reportó odinofagia, lo que sugiere una colonización orofaríngea de SGA, sitio desde el cual podría haberse producido una propagación interna en su cuerpo.

Aunque la mayoría de los casos de vaginitis por SGA no derivan en complicaciones severas, los autores subrayan la necesidad de reportar estas infecciones inusuales por su potencial gravedad. El SGA puede producir toxinas responsables del síndrome de shock tóxico estreptocócico (SST), enfermedad potencialmente mortal que genera una inflamación sistémica exacerbada, incluso desde un foco vaginal, pues se han reportado casos donde el sitio primario de infección es la vaginitis por SGA.
Además, otra complicación grave asociada a la faringitis estreptocócica no tratada, es la cardiopatía reumática, que afecta las válvulas cardíacas y puede ser fatal en casos avanzados. Dada la gravedad, es crucial la identificación temprana y tratamiento adecuado de infecciones por SGA, incluso si son poco frecuentes.
El artículo concluye que la identificación y tratamiento oportuno de este tipo de infecciones, aunque infrecuentes, es crucial para prevenir estas complicaciones severas. La visibilización de casos como éste, permite mejorar la vigilancia clínica y microbiológica, especialmente, en pacientes con factores predisponentes hormonales o inmunológicos.


