
Desde hace más de una década, el psicólogo e investigador Herman Elgueta Sepúlveda ha centrado su trabajo en entender cómo las personas construyen sus opiniones frente a proyectos energéticos y su impacto ambiental. Hoy, como académico del Departamento de Psicología de la Universidad de Magallanes (UMAG) y recién nombrado profesor visitante en la Universidad de Portsmouth, Reino Unido, este magallánico por adopción busca aportar desde la investigación social a los desafíos que plantea la transición energética.

Su trayectoria investigativa se ha desarrollado principalmente en el Reino Unido y Chile. En su magíster y doctorado en la University of Sheffield, Elgueta estudió las percepciones públicas frente a proyectos de energía eólica en Inglaterra, y a proyectos hidroeléctricos en la región de La Araucanía, Chile. “Mi interés ha sido entender cómo la gente construye sus opiniones sobre cosas de las que no son expertas, como el impacto de una planta hidroeléctrica o un parque eólico en su entorno”, explica.
En esos estudios, Elgueta ha identificado que las resistencias a ciertos proyectos no se deben solamente a un supuesto rechazo irracional al cambio (la conocida idea del “NIMBY”, not in my backyard), sino a factores más complejos que incluyen múltiples dimensiones de rechazo ciudadano, incluyendo impactos ambientales locales significativos, desconfianza hacia las empresas a cargo debido a malas prácticas históricas, y daño percibido hacia la identidad cultural y territorial de comunidades indígenas. “No es solo cuánta energía limpia se va a producir, sino quién se beneficia y cuáles son los costos locales”, señala.
El caso de Magallanes
Este enfoque se vuelve especialmente relevante hoy, cuando Magallanes se proyecta como uno de los territorios clave para el desarrollo del llamado “hidrógeno verde”. Para Elgueta, es indispensable que estos procesos industriales consideren seriamente la dimensión social. “Se puede tener un gran financiamiento, un buen plan técnico, pero si no se considera la opinión de la gente, hay antecedentes históricos en Magallanes que muestran que todo puede venirse abajo. Pensemos en las protestas del gas, por ejemplo”, recuerda.

Recientemente, su trabajo conjunto con los investigadores Rodolfo Sapiains y Felipe Lagos sobre la percepción social de los humedales, fue presentado en el Congreso Anual de Psicología Ambiental del Reino Unido. Ese tipo de investigaciones ha permitido fortalecer la colaboración con equipos británicos, especialmente en lo metodológico: “Una de mis principales fortalezas es el uso de modelos de variables latentes y análisis multivariados avanzados para estudiar opinión pública. Es una metodología que no está tan extendida y que ha generado interés en distintos grupos”, afirma.
Además, Elgueta impulsa la ciencia abierta: pone a disposición sus códigos, resultados y procedimientos a través de plataformas como GitHub, permitiendo que otros investigadores puedan revisar, replicar o mejorar su trabajo. “Eso es parte del compromiso con una ciencia pública, transparente y colaborativa”, sostiene.
Actualmente colabora con universidades y agrupaciones del Reino Unido en el levantamiento de encuestas sobre percepciones comunitarias frente a proyectos de almacenamiento y producción de energía, entre ellos el hidrógeno. Y, en paralelo, proyecta nuevas investigaciones en Magallanes que busquen comprender qué piensan y sienten las personas sobre la transformación energética en curso en la región.
“Nuestro rol como investigadores no es juzgar si los proyectos son buenos o malos, sino entender qué piensan las personas, por qué confían o desconfían, cuáles son los aspectos que consideran importantes. Esa información es clave para construir procesos más democráticos y sostenibles”, concluye.

