-El trabajo creativo, liderado por el docente del Departamento de Ingeniería Mecánica de la Universidad de Magallanes, especialista en Mecánica de Fracturas, Dr. Egon Delgado Ramírez, hace posibles ensayos de fisura para poder determinar las propiedades de ciertos materiales.
“Este tipo de máquinas, las comerciales, me refiero, son máquinas serbo hidráulicas. La que yo hice ahora es una máquina mecánica, aprovechando un torno antiguo en desuso y algunas piezas que busqué por aquí en los laboratorios del Departamento de Ingeniería Mecánica de la UMAG”, cuenta el Dr. Egon Delgado tras conocer, hace solo unas semanas, la notificación proveniente del Instituto Nacional de Propiedad Intelectual (INAPI), que le otorgó a la Universidad de Magallanes (UMAG), a través de su invención, la segunda patente en su historia institucional después de 21 años.
Y es que, al alero de las aulas universitarias, el ingeniero civil mecánico comenzó a trabajar en una particular creación, cuyo resultado fue un dispositivo para realizar pruebas en mecánica de fractura, su especialidad profesional. De esta forma, y con el apoyo de la Dirección de Innovación y Transferencia, apostó por presentar la solicitud de patentamiento de una herramienta para torno universal, que permite efectuar ensayo sobre una probeta para medir su resistencia y así determinar las propiedades de tenacidad a la fractura.
“Fue un proceso más rápido de lo que nosotros pensábamos que podía ser, porque las patentes generalmente demoran entre 3 a 4 años. Esto demoró un año y poquito. Y, la idea viene de una necesidad, porque hacía falta un dispositivo para poder realizar los ensayos que yo genero en mi área específica, que es mecánica de fractura. Entonces lo que hace esta invención es que va a ayudar a poder ampliar el área de investigación de la Universidad en esta línea específica y lo que es más importante, contribuirá a poder determinar propiedades de los materiales”, comentó.

Actualmente, la herramienta está en etapa de calibración, pero funciona en perfectas condiciones. Su idea hoy es que otros colegas del área, puedan ocuparla y sea útil para universidades y/o centros de investigación que busquen una solución sencilla y económica para desarrollarse en el área de mecánica de fracturas. “En Brasil, donde hice mi doctorado, hay muchísimos colegas que no tienen dispositivos para poder generar los estudios que yo estoy generando y podrían ser útiles”, añadió.
En cuanto a las perspectivas que abre para la región, el académico señaló que “los estudios que yo voy a generar a partir de esto podrían ser interesantes para el área de la Energía”. Según comentó “con Sergio (Ríos), mi colega, estamos estudiando materiales de manufactura aditiva que son materiales nuevos que no están caracterizados y con este tipo de dispositivos yo podría hacer una caracterización de propiedades mecánicas”.
Lo anterior, a su juicio, podría aportar al estudio de la fragilización por hidrógeno, que sucede cuándo, éste último, debilita el material que lo contiene. “Vamos a tener plantas de generación de hidrógeno en Magallanes, entonces ese es un tema muy especial y con este tipo de metodología nosotros podemos estudiar cómo se comportan estos materiales y podríamos diseñar nuevos a partir de diferentes características que estaríamos en condiciones de determinar haciendo ensayos de propiedades mecánicas”, remarcó.
