La plataforma Geonodo GORE Magallanes permite a instituciones públicas y municipios, administrar y publicar datos territoriales actualizados, impulsando decisiones informadas, participación ciudadana y desarrollo regional con base científica.

En el contexto del “Encuentro Austral: Conocimiento científico al servicio de la planificación territorial“, Nancy Gómez Muñoz, geógrafa y coordinadora regional de la Infraestructura de Datos Espaciales (IDE) del Gobierno Regional de Magallanes, presentó el Geonodo GORE Magallanes, una plataforma territorial recientemente inaugurada, que busca democratizar el acceso a la información geoespacial de la región, potenciar la interoperabilidad entre instituciones y respaldar decisiones públicas con datos científicos actualizados.
Datos confiables para decisiones informadas

Durante su intervención, Gómez comenzó con una reflexión cercana: “¿Cuántos de nosotros hemos utilizado, por ejemplo, Google Maps? Casi todos, la mayoría. Pero nunca estamos pensando que detrás de todos estos mapas existe una gran cantidad de información territorial que respalda este tipo de elementos”. En esa línea, explicó que la calidad, actualización y confiabilidad de los datos espaciales es esencial para que herramientas como ésta, sean útiles para el uso cotidiano, y para la toma de decisiones públicas relevantes.
“Lo que buscamos con datos fiables, actualizados, es que de alguna manera sirvan para algo. Y, en definitiva, lo que queremos es que las decisiones que tomamos sean fundadas, y ese fundamento sea respaldado por los datos que generamos”, enfatizó.
Infraestructura de Datos Espaciales: comunidad y articulación regional

La IDE Magallanes, según explicó Gómez, es una comunidad técnica conformada por 28 servicios públicos y 10 municipios de la región. Su propósito es facilitar el acceso, análisis y publicación de datos espaciales a través de una plataforma colaborativa que cada institución puede gestionar de manera autónoma. “Cada servicio público tiene un espacio en esta plataforma web, donde puede publicar y actualizar su información territorial, dependiendo, obviamente, de la pertinencia y la actividad que cada uno desarrolla”, aseveró.
El visor regional, lanzado en diciembre de 2024, integra más de 150 capas de información geoespacial, incluyendo desde localización de colegios y servicios de salud hasta paneles de control sobre inversión regional o mapas interactivos de áreas verdes. “Lo que ustedes pueden ver ahí es lo que ellos comparten, pero internamente son ellos los que administran”, precisó, valorando el modelo descentralizado y flexible que permite a cada institución decidir qué información territorial publicar.
Además, destacó que el software de la plataforma fue proporcionado por IDE Chile y adaptado a la realidad regional. “Este es un software donado por la IDE Chile y también está a disposición de cada uno de los servicios públicos que quisiera tener uno”, dijo, abriendo la puerta a futuras réplicas.
Ciencia y tecnología para proyectar el territorio

La exposición también abordó cómo el conocimiento científico y las nuevas tecnologías han nutrido el trabajo territorial en la región. Gómez explicó que herramientas como sensores remotos, sistemas de información geográfica y modelamientos geoespaciales, han sido fundamentales en áreas como el monitoreo ambiental, el ordenamiento territorial, la gestión de riesgos y la evaluación de impacto ambiental.
En relación con la exploración polar, agregó que “la generación de bases de datos para entender los cambios que suceden en los ecosistemas polares (…) obviamente tienen un impacto global”. Asimismo, subrayó que contar con datos sobre pesca, turismo o energías renovables permite “optimizar los recursos y fomentar el desarrollo económico de nuestra región”.
Desafíos pendientes: ciudadanía y política pública
Pese a los avances, la coordinadora regional fue enfática en enumerar los desafíos pendientes. Uno de ellos es la interoperabilidad y actualización permanente de los datos: “En la medida en que tengamos datos confiables y útiles, podemos mejorar obviamente este tipo de instrumentos, como son los mapas interactivos”. Otro reto clave es la accesibilidad ciudadana. “Tenemos que abocarnos a la democratización de la información territorial (…); que la ciudadanía conozca en qué consisten, para qué sirven estos datos espaciales”.
También hizo un llamado a integrar al sector productivo, que —según reconoció— ha sido “dejado un poquito atrás” en los procesos de coordinación. Y, en especial, insistió en la necesidad de que “los datos científicos sean integrados a la política pública”. Para Gómez, esta articulación es urgente. “La información territorial es una de las claves para el desarrollo de la región y de los territorios”.

En su cierre, remarcó: “Cuando articulamos el conocimiento científico con una base o una infraestructura sólida de datos territoriales, no sólo podemos comprender mejor nuestro territorio, sino que también lo podemos proyectar de manera más responsable y con mayor justicia”. La presentación completa está grabada en este link.
