Hace casi 5 años se decretó la pandemia por COVID-19, y hace 15 meses se declaró el fin de la emergencia internacional. Sin embargo, esta historia sigue presente, no sólo porque el virus -aunque controlado- se mantiene, sino también por el fenómeno conocido como “Long Covid” o “Covid persistente”. En otras palabras, pasamos de la pandemia a la endemia, término que, en este caso, se define como la alta prevalencia crónica de una enfermedad en un área geográfica o grupo de población

Según especialistas del Centro Asistencial Docente y de Investigación de la Universidad de Magallanes (CADI-UMAG), aún no se ha logrado alcanzar un estado de conocimiento que permita comprender el real alcance de las secuelas físicas y psicológicas de esta enfermedad, pues se mantienen abiertas múltiples interrogantes en cuanto a las funciones cardiorrespiratorias, musculares, psicológicas y moleculares que se ven afectadas, en las y los pacientes que fueron infectados por el virus. 

Las respuestas están llegando conforme avanzan las investigaciones que se realizan en torno a estas inquietudes. Una de ellas es el “Estudio de prevalencia de COVID-19 persistente en la comuna de Punta Arenas, Región de Magallanes y Antártica Chilena”, ejecutado por este centro regional de diagnóstico molecular, y financiado por el Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC-R) del Gobierno Regional de Magallanes.

Cómo se investiga el COVID persistente

Establecer la prevalencia local de las secuelas, exige al equipo de trabajo desarrollar una batería de evaluación que, de la forma más eficiente posible:

  • detecte las consecuencias de la enfermedad, y 
  • sirva para guiar la recuperación oportuna de una trayectoria sana del desarrollo adulto y de su bienestar.

La primera tarea fue reclutar la muestra poblacional. ¿Cómo lo hicieron? La convocatoria fue realizada a través de una encuesta enviada por la Seremi de Salud de Magallanes, vía correo electrónico durante 2023. Entre el primer y segundo llamado, se registraron 566 personas que padecieron de coronavirus, 292 de las cuales participaron de la evaluación.

“Concluimos el reclutamiento de pacientes; completamos las evaluaciones y la recolección de datos, y ahora el desafío es obtener conocimiento a través de una etapa analítica que tiene un elemento de análisis estadístico”, informó el doctor Marcelo Navarrete Signorile, director de Investigación y Creación de la UMAG.

Preliminarmente, este análisis estadístico arrojó 140 pacientes con diagnóstico médico de Long Covid, lo cual corresponde a un 48% de la cohorte de estudio. Navarrete añadió que, ahora “viene una selección de muestras para un análisis más avanzado y sofisticado, como estudios moleculares e inmunológicos, entre otros”. 

Con la integración de toda la información, se trabaja con grupos de expertos de distintas áreas, entre las que destacan la neurológica y psicológica -las más afectadas por trastornos de la memoria, ansiedad, insomnio, entre otros- la inmunológica y la respiratoria. De esta forma, dice Navarrete, “sabremos cuál es la realidad del Long-COVID en la Región de Magallanes”.

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