La ecorregión subantártica de Magallanes se caracteriza por tener vastas áreas marinas protegidas, gracias a las cuales estos ecosistemas se mantienen prístinos. Son tan escasos en el mundo los lugares que están en estas condiciones, que el maritorio austral es un foco global de estudio, donde se pueden encontrar respuestas ambientales a cambios que afectan a las especies, comunidades y ecosistemas marinos en los últimos años. En otras palabras, es un “laboratorio natural”.

Un proyecto del investigador de la Universidad de Magallanes, Dr. en Botánica, Andrés Mansilla Muñoz, se adjudicó recursos Fondecyt Regular en 2024 para estudiar, durante 4 años, evidencias de que el cambio climático está afectando a las regiones polares y subpolares más rápidamente que a cualquier otra región de la Tierra. El foco del estudio titulado “Distribución ecológica, patrones reproductivos y enfoques genómicos en centinelas bentónicos marinas en escenarios de cambio climático en el Laboratorio Natural Subantártico”, estará puesto en su especialidad, las macroalgas, que en este contexto cumplen un rol de centinelas marinas.

“La disminución de los glaciares debido al aumento de las temperaturas y el aumento del agua de deshielo, son algunos de los principales problemas medioambientales mundiales de la actualidad, que se intensificarán aún más en las próximas décadas”, afirma en el resumen de su propuesta. 

Efecto del retroceso glaciar sobre los Bosques de Kelp en Bahia Yendegaia.

La pérdida de masa en los glaciares de la ecorregión de Magallanes ha experimentado un aumento significativo en los últimos veinte años, representando la mayor pérdida de masa glaciar en toda la Cordillera de los Andes. Estos entornos son el hábitat de diversas comunidades marinas subantárticas, que cuentan con información crucial para comprender y enfrentar los efectos del cambio climático. En especial, las macroalgas Macrocystis pyrifera, Sarcopheltis skottsbergii y poblaciones calcáreas, que serán estudiadas por el Dr. Mansilla debido a su carácter de centinelas marinos del clima.

Dr. Andrés Mansilla con Lessonia yagani en Bahía Yendegaia.

El estudio se concentra en los glaciares del Fiordo de Montañas, Canal Beagle, Islas Hornos y Londres, y Estrecho de Magallanes, y monitorea la variabilidad de los factores más determinantes en estas condiciones ambientales, como la disminución de la salinidad, la disponibilidad de luz y la concentración de nutrientes en las macroalgas. “Los resultados eco-fisiológicos y genómicos obtenidos en nuestros estudios anteriores, servirán de base para avanzar en la comprensión de los efectos y la adaptabilidad de las macroalgas subantárticas y sus organismos asociados al cambio climático. Estos esfuerzos nos permitirán documentar, predecir y alertar sobre el presente y el futuro de los patrones de distribución espacial y temporal”, afirma Mansilla.

La iniciativa incluye acciones de divulgación con el público en general, a través de reuniones con autoridades locales, comunidades y sindicatos de pescadores artesanales, así como con estudiantes de educación pre-escolar, básica y media. La información también será compartida con los equipos de las iniciativas Cape Horn International Center (CHIC) e Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (BASE), quienes han manifestado su compromiso de colaborar en la difusión de los resultados.

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