El cáncer de estómago o cáncer gástrico -médicamente identificado como adenocarcinoma- comienza en las células que producen mucosidad en el revestimiento más interno del estómago. Tiende a desarrollarse lentamente durante años y, a menudo, implica cambios precancerosos tempranos en el estómago, que casi nunca causan síntomas y, por lo tanto, no se detectan.
Según datos del Observatorio Global del Cáncer, esta enfermedad representó la cuarta causa de muerte por cáncer en todo el mundo, y la segunda en Chile. Un índice alto debido a que la mayoría de los diagnósticos se realizan en etapas avanzadas. Considerando lo anterior, la Dra. en Ciencias Biológicas y directora del Grupo de Genómica Evolutiva y Médica de Magallanes (GEMMa) de la Universidad de Magallanes, Yolanda Espinosa-Parrilla, lleva varios años estudiando esta patología, para contribuir a su prevención, pues detectarla en etapa incipiente es el factor que más aumenta la supervivencia de quienes la padecen.
En el resumen de su proyecto ganador del Fondecyt Regular 2024, la Dra. Espinosa-Parrilla afirma que “el cáncer gástrico es una enfermedad compleja, controlada por oncogenes y genes supresores de tumores. En Magallanes, en nuestro anterior proyecto FONDECYT, pudimos identificar al menos dos biomarcadores del inicio temprano de la enfermedad, con un posible rol en los procesos de generación del cáncer. El objetivo principal de este nuevo proyecto es analizarlos, para identificar y caracterizar su papel en etapas previas a la aparición del cáncer, y así adelantarse a la aparición de la enfermedad, y usarlos como marcadores diagnósticos con alto valor predictivo en la población magallánica”.
La académica de la Escuela de Medicina agregó que, igualmente, estudiará las complejas redes moleculares que se establecen, y que podrían explicar los mecanismos asociados a la progresión del cáncer. “Esto podría tener un importante impacto en la sociedad, a través de la medicina preventiva, predictiva, participativa y personalizada”, conocida como la Medicina 4P.
