La ecorregión subantártica, ubicada en el extremo austral del continente americano, presenta un marcado gradiente físico y climático.
En la sección occidental, perteneciente al territorio chileno, encontramos la zona archipelágica, donde las precipitaciones pueden superar los 5.000 mm anuales, mientras que en algunas zonas de la vertiente oriental -hacia el límite con Argentina- las precipitaciones descienden a menos de 200 mm anuales. Este marcado contraste da paso a diversos biomas, siendo uno de ellos la Estepa Patagónica.

El Departamento de Ciencias Agropecuarias y Acuícolas de la Universidad de Magallanes (UMAG), bajo la dirección del Mag. René Muñoz Arriagada, se encuentra ejecutando un proyecto clave para la recuperación y conservación de esta estepa. La iniciativa, denominada “Recopilación de información de manejo ganadero y mapeo de actores en la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena”, se realiza en el contexto de una colaboración con The Nature Conservancy (TNC), organización no gubernamental que desarrolla proyectos de conservación en varios lugares del mundo.
Este proyecto de investigación es fundamental para avanzar en el programa integral de conservación Estrategias de Producción y Pastoreo en la Estepa Patagónica, cuya sigla es ESTEPPA. El objetivo central de este programa es promover un modelo de producción ganadera sostenible en la Patagonia, buscando conservar los ecosistemas de pastizales, mejorar los medios de vida rurales y contribuir a la mitigación del cambio climático.

La directora de los proyectos en Patagonia de TNC, Mercedes Ibáñez León, explicó que están promoviendo la mejora en la calidad del suelo y la biodiversidad de los pastizales “a través de la potencialidad y la herramienta que en el fondo se convierte en los bonos de carbono. Como un instrumento de mercado que nos permite ayudar a los ganaderos a que implementen estas prácticas que mejoran la biodiversidad”.
Bases científicas y logística territorial
El proyecto actual de la UMAG, financiado por TNC, es esencialmente un estudio de factibilidad que busca caracterizar la región de Magallanes para la potencial implementación de un mercado de bonos de carbono. TNC, como organización internacional sin fines de lucro, fundamenta todas sus decisiones de conservación en la ciencia y en datos de terreno. Por ello, la articulación con la UMAG, como socio técnico-académico territorial, ha sido crucial.

El equipo de la UMAG ha sido valorado por su capacidad logística para acceder a terreno y generar datos científicos robustos, que otras instituciones no poseen. Estos datos incluyen:
- Clasificación y validación de imágenes satelitales para la cartografía de vegetación.
- Muestras detalladas de suelo, midiendo humedad, densidad aparente y, crucialmente, el Contenido de Carbono Orgánico del Suelo (COS).
- Composiciones botánicas y estimación de producción de materia seca.
El reto ambiental y la oportunidad del carbono
La Patagonia es una región prioritaria para TNC, y enfrenta desafíos como la degradación de pastizales. Se estima que cerca del 70% del ecosistema de pastizales en la Patagonia está degradado, sufriendo erosión severa debido al sobrepastoreo y a las condiciones climáticas como el viento y la lluvia. A pesar de esta degradación, las praderas naturales de la estepa son grandes secuestradoras de carbono.

La oportunidad científica y ambiental reside en la recuperación de estos ecosistemas productivos. El proyecto ESTEPPA busca impulsar prácticas de pastoreo regenerativo que mejoren la salud del suelo y, consecuentemente, aumenten la capacidad del suelo para retener carbono.
Muñoz se refirió al potencial de mitigación climática de la estepa. “Hay un delta [de carbono] que recuperar [en la estepa]. Y ese delta que recuperar es importante. La diferencia, por ejemplo, entre un coironal que ha sido degradado, y uno que está mejor, puede llegar a 5 toneladas de carbono por hectárea”. Multiplicar esta recuperación por los 4.5 millones de hectáreas de la región, representa una contribución masiva a la mitigación del cambio climático.
Impacto socioeconómico: Bonos de Carbono como incentivo

El programa ESTEPPA se enfoca en el eje de pastoreo y carbono, utilizando el Mercado de Carbono como un mecanismo financiero para incentivar a los productores a adoptar prácticas regenerativas. Los créditos de carbono se generan al demostrar que las modificaciones en el manejo ganadero incrementan el COS de manera “adicional” a lo que se haría normalmente.
Este enfoque no sólo beneficia al medio ambiente, sino también al productor:
- Estabilidad Productiva: Al mejorar la materia orgánica, el suelo se vuelve más saludable y resiliente, lo que puede llevar a rendimientos productivos estabilizados e incluso, como se ha visto en Argentina, permitir a los productores mantener o aumentar sus cargas ganaderas y depender menos de forraje comprado.
- Generación de Ingresos: Los productores se convierten en generadores de créditos que se venden a empresas que buscan compensar sus objetivos climáticos. Un crédito equivale a 1 tonelada de CO2.
- Distribución de Beneficios: TNC, como ONG, ve el mercado de carbono como una herramienta de conservación, no un modelo de negocio, buscando que el mayor beneficio llegue a las personas generadoras del cambio. La distribución de las ganancias será un tema de construcción conjunta con los participantes.
El proyecto binacional (Argentina y Chile) contempla que la fase de implementación de actividades comience en abril de 2026, una vez completado el análisis de factibilidad en Chile (previsto para fines de 2025). En este momento, la UMAG está en fase de recopilación de información y validación participativa con los actores locales. Para esto, invitó a los productores y actores clave, a participar en los talleres realizados en Puerto Natales, Punta Arenas y Cerro Sombrero.
Estos espacios son vitales para el co-diseño del proyecto, incluyendo temas como el mapeo de actores, modelos de gobernanza y la determinación de prácticas ganaderas específicas que se impulsarán para lograr incrementos en la producción forrajera, la rentabilidad y la sostenibilidad ambiental.
