Los eventos extremos de temperaturas tanto altas como bajas, el aumento de las precipitaciones y el aumento en la velocidad del viento, son algunas de las evidencias que trae a colación para responder esta pregunta, el destacado climatólogo del Instituto de la Patagonia de la Universidad de Magallanes, Nicolás Butorovic.

El sistema climático de la Tierra está compuesto por cinco grandes subsistemas: la atmósfera (capa de gases que rodea al planeta), la hidrosfera (océanos, ríos y lagos), la criosfera (hielos como glaciares y zonas polares), la litosfera (elementos terrestres, terrosos y rocosos) y la biosfera (seres vivos, incluida la vegetación marina y terrestre).
En este contexto, el “tiempo” corresponde a las condiciones meteorológicas específicas en un momento determinado. “Clima”, en tanto, es el promedio fluctuante de condiciones atmosféricas en un lugar, por un período que, según la Organización Meteorológica Mundial, abarca un mínimo de 30 años.
El clima de la Patagonia se caracteriza por el frío, los fuertes vientos superficiales provenientes del oeste, y las pequeñas variaciones diarias y estacionales de la temperatura. Esta realidad se explica por una fuerte influencia de la Corriente marina Circumpolar Antártica (CCA), que fluye alrededor de dicho continente de oeste a este.
Según la clasificación de Köppen, Magallanes tiene 5 tipos climáticos:
- templado frío con gran humedad, con precipitaciones anuales muy elevadas en las zonas cercanas a Puerto Edén e isla Guarello.
- isotérmico de tundra, desde los 51º de latitud sur hasta el Cabo de Hornos.
- trasandino con degeneración esteparia,que incluye a la ciudad capital de Punta Arenas.
- frío de estepa en áreas interiores con menor precipitación, como Villa Tehuelches, San Gregorio y Punta Delgada.
- de hielo por efecto de la altura, a partir de los 700 metros sobre el nivel del mar, en la zona de alta montaña.

Nicolás Butorovic, Licenciado en Ciencias Biológicas y climatólogo de la Universidad de Magallanes, es fuente obligada para comprender este tipo de fenómenos en la zona austral del globo. Los datos que maneja en la Estación Jorge C. Schythe del Instituto de la Patagonia, van desde 1971 hasta la actualidad, y han sido obtenidos, principalmente, en Punta Arenas. Sus análisis históricos cuentan con gráficas y cifras que permiten observar tendencias en temperaturas medias, máximas y mínimas; precipitaciones; días con heladas; horas de sol promedio e intensidad de los vientos predominantes del oeste. ¿Quién mejor que él para preguntarle cómo se aprecia el cambio climático en Magallanes?
Evidencias locales del cambio global
«El tema del cambio climático está bien acotado por el IPCC (Panel Intergubernamental de Cambio Climático). Antes, solamente se refería al aumento de la temperatura. Ahora no; es aumento de eventos extremos de precipitaciones en corto período de tiempo, olas de calor, y también huracanes en el hemisferio norte», precisó el experto.
En cuanto a las precipitaciones extremas, Butorovic destacó las intensas nevadas del “Terremoto Blanco” en agosto de 1995, y repasó los aluviones históricos del río de las Minas en Punta Arenas, acaecidos los años 1941, 1953, 1969, 1990 y 2012. Al respecto, añadió que «en octubre del 2017, también hubo un evento en Puerto Natales. En tres días llovieron 70 milímetros, cuando en octubre lo normal es 35. Pero, como es una ciudad plana, me acuerdo que sólo se desbordó un estero, y no hubo mayores desgracias. La otra ciudad que tuvo un aluvión, y se quedó sin agua por 10 días, fue Puerto Williams”.
Respecto a los eventos extremos de temperatura, Butorovic resaltó las olas de calor registradas, especialmente, en febrero de 2019, con récords absolutos en localidades como Porvenir (32.3°C) y Pali Aike (34.2°C). Además, en julio de 2020 y nuevamente en junio del 2024, hubo marcas históricas de bajas temperaturas. «El año pasado batimos el récord de junio en 54 años: la temperatura más baja promedio mensual, menos 0.7°C, y la temperatura mínima absoluta, que fue menos 12.9°C el 25 de junio del 2024».
¿Y en 2025? Ya llegamos al primer registro de niveles bajo cero en el año. «Este 31 de marzo tuvimos una temperatura mínima de menos 0,3 grados Celsius, la más fría de 2025. La última temperatura bajo cero fue el 1º de octubre del 2024, entonces tuvimos casi seis meses libres de heladas, que es algo positivo para los agricultores, porque hubo años en que de repente tenías dos días temperaturas bajo cero en enero o febrero, y eso te quema la hoja de la papa», comentó.
Otro fenómeno que llamó la atención fueron las tormentas eléctricas de los últimos meses, algo que, según el especialista, es más común ver en el sector que va entre San Gregorio y Primera Angostura. «Tuvimos tormentas eléctricas en noviembre, enero y febrero recientes. No habíamos tenido casi en 25 años, y ahora tuvimos todos estos episodios en menos de 4 meses”. Consultado por la posibilidad de que se deban al cambio climático, no la descartó, pero subrayó que habría que investigarlo.
Tendencias del último medio siglo

Con más de medio siglo de datos meteorológicos registrados en la capital regional, Butorovic es capaz de hacer una lectura prolongada del clima. Sobre esta base, dice que los inviernos acá estos últimos 10, 12 años, han sido menos fríos. Que el viento ha aumentado, pues la racha máxima anual promedio antes era de 15.4 km/h, y hoy está en 19 km/h. Por último, las lluvias han crecido casi en 85 milímetros, llegando a un promedio anual de 514.3 mm. “Este aumento en las precipitaciones ha modificado el clima, pasando de clima de estepa fría a clima trasandino de degeneración esteparia”, aseguró.

Para el climatólogo, es fundamental seguir monitoreando la situación climática local y global con atención, sobre todo, porque no se pueden descartar sorpresas, como la sequía que tuvo a la región en Emergencia Hídrica durante 2022. “Ese año tuvimos 354.9mm de precipitación, y eso afectó a toda Patagonia, Natales, Punta Arenas, Porvenir, Puerto Williams, Cerro Castillo. Pero habíamos tenido otro registro muy bajo, que era 359.7mm el año 1974, es decir, pasaron casi 50 años antes de revivir la sequía», reflexionó.
Hoy, la región está recuperada, pero sigue habiendo sectores, sobre todo hacia el norte, que cuentan con menos precipitaciones y que afectan la actividad ganadera. “Todo ese sector de Villa Tehuelches, San Gregorio y Pali Aike, incluso hasta Punta Delgada, es una zona seca por excelencia, porque los sistemas frontales llegan casi en un 40%, después de atravesar el Océano Pacífico y algunas montañas al oeste”.

